jueves, 17 de diciembre de 2015

Patrimonio y Turismo

La «Casa de la Trinidad», otra forma de hacer turismo en El Toboso

Se cumplen 25 años del Museo de Arte Sacro y de la Hospedería Monacal de las Trinitarias Contemplativas de El Toboso (Toledo), un lugar de descanso, silencio y oración que ocupa parte del llamado «Escorial de La Mancha», del siglo XVII y una verdadera joya arquitectónica.


EL TOBOSO / 17 DIC ■ InfoParroquia.- En la localidad toledana de El Toboso se alza, desde 1660, el Monasterio de la Inmaculada y San José, de estilo fuertemente herreriano y declarado monumento nacional al que también se le apellida como el «Escorial de la Mancha». Veinte años después, en 1680, ocupó este convento la Venerable Madre Sor Ángela María de la Concepción (1649-1690) para llevar a cabo la obra de reforma de la Orden plantando en este lugar la raíz de la Recolección Trinitaria, una forma de vida contemplativa por la que ella y sus monjas vivirían con mayor pureza y fidelidad la primitiva regla del Santo Fundador de la Orden Trinitaria Juan de Mata (1160-1213), cuya fiesta es hoy.

En 1990 y como fruto de la celebración del tercer centenario de la muerte de Sor Ángela, sus hijas, las trinitarias contemplativas de El Toboso habilitaron parte de su monasterio para abrir «la Casa de la Trinidad», un espacio destinado a acoger una muestra museográfica de la historia del convento y una hospedería como lugar de descanso, oración y silencio que ellas mismas, las monjas, regentan y cuidan. Aprovechando este día festivo del Santo Fundador de la Orden, InfoParroquia ha visitado el Monasterio y el lugar donde se alojan los huéspedes.

Hospedería

La hermana Sor Mamitiana Emeline, una joven fina y cuspidota de origen malgache que ha completado su formación en el convento toboseño, es la encargada de mostrarnos las instalaciones de la casa e informarnos al detalle de sus servicios.


«En la hospedería de nuestro Monasterio, a la que llamamos “Casa de la Trinidad”, hay habitaciones para las personas que quieran venir y disfrutar de un lugar de descanso, silencio y oración. Hay 8 habitaciones dobles y 5 individuales, todas con cuarto de baño, agua caliente y calefacción. Es un lugar sencillo que también dispone de una sala de reuniones y una capilla. Existe la posibilidad de alojarse en pensión completa o media pensión»

Los precios oscilan entre los 40’00 euros que cuesta la pensión completa, 25’00 euros pernoctar y desayuno, 20’00 euros sólo la noche «y esta misma cantidad como precio especial para peregrinos del Camino de Santiago del Levante a los que se les ofrece habitación más desayuno», nos dice sor Emeline quien asegura que en estos últimos años ha aumentado la cifra de peregrinos que pasan por El Toboso camino a Compostela.


Una hospedería es el lugar que los monasterios tienen reservado para acoger a sus huéspedes, personas que buscan un encuentro con Dios, un lugar de oración, de soledad, de silencio. En estos veinticinco años, «por aquí han pasado multitud de personas para tener días de retiro, ejercicios espirituales, jornadas de formación y silencio, vacaciones de descanso y la posibilidad de tener un contacto más directo con nuestra vida monacal por medio del testimonio de las hermanas cuando atendemos a nuestros huéspedes. También pueden participar de algunos actos litúrgicos y momentos de oración con la comunidad y conocer el convento».

Museo de Arte Sacro

Para saber del Monasterio de San José y de la Inmaculada, las trinitarias de El Toboso cuentan con un espacio museográfico que completa la oferta de la «Casa de la Trinidad». Sor Victoria ha sido durante todo este tiempo la encargada de guiar a los visitantes y turistas por las salas que componen este museo de arte sacro en donde, además de apreciar la historia del convento, se puede admirar parte del ajuar artístico que a día de hoy se conserva.


El museo se ubica en la parte baja de uno de los dos torreones del Monasterio, justo el que está a los pies de la gran iglesia barroca a la que se llega por un pasadizo bastante curioso. Actualmente cuenta con tres salas. En la primera y más amplia se exhibe la imaginería, colección de ornamentos sagrados confeccionados por las propias religiosas, libros y objetos que en vida fueron utilizados por la fundadora, Sor Ángela María de la Concepción. Desde esta sala accedemos a un distribuidor que nos conecta directamente con el claustro herreriano y a dos salas más. La más diminuta es una réplica de la celda de la fundadora, hoy en proceso de beatificación. «Es muy santa, fue una mujer profundamente llena de Dios y nosotras, además de seguir sus consejos, la queremos mucho», asienta sor Victoria.

Y en la tercera sala, de sus paredes cuelgan las obras pictóricas más importantes del convento y en las vitrinas se expone una colección de vasos sagrados, cálices, patenas, custodias y otras piezas en plata que reflejan la actividad litúrgica del convento durante sus más de trescientos años de existencia en pleno corazón de La Mancha, «aunque la fama que nosotras tenemos se debe más bien a la cantidad de bordados en oro que han salido de nuestras manos y que hoy visten algunas imágenes religiosas de Cristo, la Virgen y los Santos más importantes; también, bordados para el culto y otra serie de piezas, como los “evangelios”, saquito con la cara del Santo Ángel de la Guarda bordada y que contiene un texto de la Biblia para ponérselo a los niños recién nacidos», nos dice muy orgullosa esta monja, la más veterana de todas y que es natural y ejerce de El Toboso.

Para saber más del Monasterio de la Inmaculada y San José, horarios de oficios religiosos y visitas así como el carisma y labor de las Trinitarias Contemplativas que lo habitan pueden acceder a su página web desde aquí.

FOTO:


001-009.- Diversas dependencias del Museo, Hospedería y Convento.

010-011.- Monjas de la comunidad y las dos dirigentas actuales.