domingo, 6 de marzo de 2016

Año de la Misericordia

Las obras de Misericordia en la Parroquia de El Toboso

Con motivo del Año de la Misericordia, dos estandartes en el interior de la seo toboseña recuerdan que «nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu».


EL TOBOSO / 6 MAR ■ InfoParroquia.- Desde el inicio del tiempo de la santa Cuaresma y aprovechando la celebración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia que toda la Iglesia universal está celebrando en este 2016, la Parroquia San Antonio Abad de El Toboso (Toledo) ha instalado dos grandes reposteros que enuncian las obras de misericordia corporales y espirituales. Dichas colgaduras, junto a una tercera que contiene el logotipo oficial de este año jubilar, pende desde la baranda del coro alto de la monumental Iglesia de El Toboso y nos recuerdan que «nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu», como dice el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma de este año.

Estos blasones, confeccionados y pintados a mano por el grupo de voluntarias de la Asociación CEAR que tan extremamente están vinculadas a la parroquia toboseña, están sirviendo de recordatorio permanente de cómo «la misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales».

Al ser visitado este templo por miles de visitantes y turistas a lo largo del año, la idea de poner este reclamo es para ayudar al pueblo cristiano a que «reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado». 

«La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales»

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© InfoParroquia EL TOBOSO, 2016

001.- Colgaduras con las obras de misericordia en el interior de la parroquia toboseña.